Escucha los sonidos que inmovilizan mis latidos,
los susurros que descubren profundos secretos.
Escucha las voces que emanan del mito, de lo hondo,
lo que ha tocado fondo.
Escucha...shh...¡silencio!, se atento; sólo tú
puedes escuchar el lento palpitar, ésto que se detiene,
pero que no es mortal.
Observa mi piel herizarse al contacto con tus manos.
Observa detenidamente como muerdo mis labios,
mientras me exploras, mientras me recorres.
Detente y memoriza los tatuajes naturales que,
lleva éste cuerpo.
Observa atentamente cada forma, cada relieve y curvatura,
detente en éstos ojos que, esperan tu mirada penetrar.
Siente el barro entre tus manos, moldéalo a tus necesidades;
tomálo es tuyo.
Bañate en los ríos que suenan y desembocan entre las piernas enlazadas;
con fuerza , deten el temblor del éxtasis provocado por suspiros.
Haz ruido, tanto ruido que, me recuerde al mar,
que me recuerde que éstas aquí,
que me recuerde que no estoy sola.
Hagamósle con sonrisas justicia a esta noche,
Gobernemos sólo tu y yo.