martes, 30 de noviembre de 2010

La habitación de a lado

Mis manos escurren por tus caderas.
Haciendo, música con caricias en tu piel.

Mis muslos se deslizan sobre tu mundo.
Humedeciendo con suave brisa los caminos.

Mis ojos se detienen inertes y cansados en tus ojos.
Desbordando, de ellos ríos por la alegría de amarnos.

Mis labios detienen tu aliento.
Susurrando, un secreto a voces: Aquél sentimiento más antiguo al amor.

Mi cabello juega en tus manos.
Creando, un pantano por doquier.

Mis senos rozan tu pecho.
Provocando, la furia de los Dioses al unirnos.

Hacemos de las sábanas y la habitación nuestros cómplices;
Y de la noche, las estrellas y el conejo de la luna nuestros testigos,
nuestros doctores, nuestros artistas, nuestros psiquiatras, nuestros magos.
Aprendices de éstos latidos, de ésto que no muere, que no tiene fin.

Esto que se vive en una habitación , entre sábanas; entre carne y barro,
entre dos cuerpos y un alma.


Cinco letras

Cinco letras, un nombre exacto, puro, sin errores. Cinco letras profundas, letras simples, dulces, lejanas, ausentes.

Un nombre que comienza con "P" una -P- de Pelayo, -P- perfecto; una -P- de París, de Plutón; con una -P- de poeta, de poder.
Un nombre que tuvo pudor una noche, una mañana.

Tiene una "A" de Atlantis; una -A- de arte, alegría; una -A- de afinación, abominable; una -A- ausente.
Éste nombre arrastra un "te amo".

Su nombre continúa con una "U" de único, uniforme; una -U-de universal, de uno; una -U- de unión, unicolor; una -U- de útero.

Ese nombre contiene una "L" de luna; una -L- de libre, lleno; una -L- de lúcido, listo, de líder.
Cinco letras que atraen un latido lento y pausado.

Continúa éste nombre con una "O" de oso; una -O- de ósculo, de orgasmo; una -O- de osadía, de observación.
Una "O" redonda como las pupilas de tus ojos almendrados.

Cinco letras, un nombre exacto, puro, sin errores. Cinco letras profundas, letras simples, dulces, lejanas, ausentes.
Cinco letras que son el equivalente a mis "dos palabras".