Escucha los sonidos que inmovilizan mis latidos,
los susurros que descubren profundos secretos.
Escucha las voces que emanan del mito, de lo hondo,
lo que ha tocado fondo.
Escucha...shh...¡silencio!, se atento; sólo tú
puedes escuchar el lento palpitar, ésto que se detiene,
pero que no es mortal.
Observa mi piel herizarse al contacto con tus manos.
Observa detenidamente como muerdo mis labios,
mientras me exploras, mientras me recorres.
Detente y memoriza los tatuajes naturales que,
lleva éste cuerpo.
Observa atentamente cada forma, cada relieve y curvatura,
detente en éstos ojos que, esperan tu mirada penetrar.
Siente el barro entre tus manos, moldéalo a tus necesidades;
tomálo es tuyo.
Bañate en los ríos que suenan y desembocan entre las piernas enlazadas;
con fuerza , deten el temblor del éxtasis provocado por suspiros.
Haz ruido, tanto ruido que, me recuerde al mar,
que me recuerde que éstas aquí,
que me recuerde que no estoy sola.
Hagamósle con sonrisas justicia a esta noche,
Gobernemos sólo tu y yo.
Karla_Hair
lunes, 27 de diciembre de 2010
martes, 21 de diciembre de 2010
Carta a Mauricio
Hablar de la vida; es hablar de experiencias y sentimientos. Estos últimos casi siempre acompañados de una serie de acontecimientos, memorias e imaginarias que nos llenan de felicidad o dolor.
Pero. ¿Qué es el dolor?
Según wikkipedia: "el dolor es una experiencia sensorial (objetiva) y emocional (subjetiva) generalemente desagradable, que pueden experimentar todos aquéllos seres vivos que disponen de un sistema nervioso. Es asociada a una lesión tisular o expresada como si ésta existiera"...
Por lo tanto, duele cuando se cae el primer diente, duele con la muerte, el abandono, duele cuando te cortas o te golpeas una pierna, duele el último beso, las últimas palabras y el último aliento, duele tanto partir, como duele la ausencia.
Algunos experimentamos un dolor extremo (peor que sufrir un infarto) es un dolor tan profundo, que pareciese destruirse el interior, como si el corazón después de esa sensación no pudiera volver a latir más. Las lágrimas en ese duelo no son llanto, ni mucho menos lluvia, sino cristalina tristeza hecha líquido.
Y es que, el dolor es tan penetrante que cala los huesos, se derrumba el corazón tanto, que se cree no poder vivir más.
Aún así, éste sentimiento no es tan malo, después de todo nos recuerda que estamos vivos y que al igual que el amor, la alegría y el fracaso nos hacen vivir a flor de piel esas etapas de nuestra historia de vida. Lo más maravilloso de todo es el crecimiento que nos regala. Esa evolución y cambios que no son necesarios gritarlos, pues lo podemos transmitir.
Hay quienes aprendemos a vivir tan intensamente, que disfrutamos de bendiciones extraordinarias. No sólo es fracaso, alegría, triunfo, amor, trsiteza. dolor o des amor; a todo esto yo le llamo experiencias de vida. Y como antes fue dicho: "Nos recuerda que estamos vivos", nos hace conocernos y reconocernos, nos enseña el verdadero amor (que es el de nosotros mismos) que importa el "¿Quien a fallado? que importan las palabrerías hirientes, ni mucho menos importa el saber ¿Quién pasará más años retorciéndoce y pudriendo en lo más asqueroso de su ser?" No odies, ni sientas resentimiento por nadie (aunque la realidad es que no podrías sentir nada de eso por alguien a quien se ama tanto, sino todo lo contrario) Porque, lo que sí importa es aprender, perdonar yo lo he hecho: me he perdonado y he perdonado, hasta lo que ha causado en mi enredos mentales, creeme cuando te digo que es un sabor muy rico. Y aunque no puedas tener a esa personita especial a tú lado, recuerda que te tienes a ti. Tal vez en algún momento se vuelvan a encontrar y puedan re descubrirse, finalizando la historia con un " Y vivieron felices para siempre"
Se que suena complicado ¿sabes? Porque muchas veces dejan de creer en ti o en el peor de los casos no quieren escucharte, la gente terrenal nos equivocamos y lo hacemos en ligas mayores, a veces la verdad se esconde tras el mito de la mentira, otras tantas se disfraza con el "buen corazón de los que están a tu alrededor", no todo es lo que parece y tú mejor que nadie sabe en realidad como pasaron las cosas, que si dijo, que si no dijo panflinas! ya estamos adultos para encarar nuestros propios miedos, nuestras propias metidas de pata, jamás permitas que intervengan en tus asuntos más íntimos y no confíes demasiado pues si algo he aprendido en los últimos meses es a ser más cautelosa y celosa de mi misma, se que la desesperación muchas veces te pasa a un plano de psicosis y te sientes realmente perdido, ya no te preocupes siéntete bien amigo, no creo que haya peor error que el no reconocerte.
Sobre todo no olvides: ¡rescatar tus sueños del precipicio!
Pero. ¿Qué es el dolor?
Según wikkipedia: "el dolor es una experiencia sensorial (objetiva) y emocional (subjetiva) generalemente desagradable, que pueden experimentar todos aquéllos seres vivos que disponen de un sistema nervioso. Es asociada a una lesión tisular o expresada como si ésta existiera"...
Por lo tanto, duele cuando se cae el primer diente, duele con la muerte, el abandono, duele cuando te cortas o te golpeas una pierna, duele el último beso, las últimas palabras y el último aliento, duele tanto partir, como duele la ausencia.
Algunos experimentamos un dolor extremo (peor que sufrir un infarto) es un dolor tan profundo, que pareciese destruirse el interior, como si el corazón después de esa sensación no pudiera volver a latir más. Las lágrimas en ese duelo no son llanto, ni mucho menos lluvia, sino cristalina tristeza hecha líquido.
Y es que, el dolor es tan penetrante que cala los huesos, se derrumba el corazón tanto, que se cree no poder vivir más.
Aún así, éste sentimiento no es tan malo, después de todo nos recuerda que estamos vivos y que al igual que el amor, la alegría y el fracaso nos hacen vivir a flor de piel esas etapas de nuestra historia de vida. Lo más maravilloso de todo es el crecimiento que nos regala. Esa evolución y cambios que no son necesarios gritarlos, pues lo podemos transmitir.
Hay quienes aprendemos a vivir tan intensamente, que disfrutamos de bendiciones extraordinarias. No sólo es fracaso, alegría, triunfo, amor, trsiteza. dolor o des amor; a todo esto yo le llamo experiencias de vida. Y como antes fue dicho: "Nos recuerda que estamos vivos", nos hace conocernos y reconocernos, nos enseña el verdadero amor (que es el de nosotros mismos) que importa el "¿Quien a fallado? que importan las palabrerías hirientes, ni mucho menos importa el saber ¿Quién pasará más años retorciéndoce y pudriendo en lo más asqueroso de su ser?" No odies, ni sientas resentimiento por nadie (aunque la realidad es que no podrías sentir nada de eso por alguien a quien se ama tanto, sino todo lo contrario) Porque, lo que sí importa es aprender, perdonar yo lo he hecho: me he perdonado y he perdonado, hasta lo que ha causado en mi enredos mentales, creeme cuando te digo que es un sabor muy rico. Y aunque no puedas tener a esa personita especial a tú lado, recuerda que te tienes a ti. Tal vez en algún momento se vuelvan a encontrar y puedan re descubrirse, finalizando la historia con un " Y vivieron felices para siempre"
Se que suena complicado ¿sabes? Porque muchas veces dejan de creer en ti o en el peor de los casos no quieren escucharte, la gente terrenal nos equivocamos y lo hacemos en ligas mayores, a veces la verdad se esconde tras el mito de la mentira, otras tantas se disfraza con el "buen corazón de los que están a tu alrededor", no todo es lo que parece y tú mejor que nadie sabe en realidad como pasaron las cosas, que si dijo, que si no dijo panflinas! ya estamos adultos para encarar nuestros propios miedos, nuestras propias metidas de pata, jamás permitas que intervengan en tus asuntos más íntimos y no confíes demasiado pues si algo he aprendido en los últimos meses es a ser más cautelosa y celosa de mi misma, se que la desesperación muchas veces te pasa a un plano de psicosis y te sientes realmente perdido, ya no te preocupes siéntete bien amigo, no creo que haya peor error que el no reconocerte.
Sobre todo no olvides: ¡rescatar tus sueños del precipicio!
jueves, 2 de diciembre de 2010
Diálogo de media tarde
Tengo tatuada el alma de silencios, de caricias.
La tinta es mi sangre y cada palpitar una aguja.
Sangre que penetra mi piel, que acaricia con aliento
que nace de tus labios, que dibujan el contorno de mis muslos.
Esos muslos fuertes y precisos que envuelven los caminos de mi cuerpo,
ese cuerpo que se pierde en las montañas de mi pecho agitado.
Que me gritan los silencios que emanan tus mentiras,
que disfrazan la realidad, que se esconde tras la lengua que me miente
y que me come, marcando caminos por mi espalda.
Que me incita a trazar caminos con silencio caminos por tu pecho,
que me piden que te recorra como brisa,
que dicen tanto, pero casi nunca hablan.
Tus palabras incitaron a las mías y salieron a ducharse de susurro
que embarnecen a la media tarde.
La tinta es mi sangre y cada palpitar una aguja.
Sangre que penetra mi piel, que acaricia con aliento
que nace de tus labios, que dibujan el contorno de mis muslos.
Esos muslos fuertes y precisos que envuelven los caminos de mi cuerpo,
ese cuerpo que se pierde en las montañas de mi pecho agitado.
Que me gritan los silencios que emanan tus mentiras,
que disfrazan la realidad, que se esconde tras la lengua que me miente
y que me come, marcando caminos por mi espalda.
Que me incita a trazar caminos con silencio caminos por tu pecho,
que me piden que te recorra como brisa,
que dicen tanto, pero casi nunca hablan.
Tus palabras incitaron a las mías y salieron a ducharse de susurro
que embarnecen a la media tarde.
martes, 30 de noviembre de 2010
La habitación de a lado
Mis manos escurren por tus caderas.
Haciendo, música con caricias en tu piel.
Mis muslos se deslizan sobre tu mundo.
Humedeciendo con suave brisa los caminos.
Mis ojos se detienen inertes y cansados en tus ojos.
Desbordando, de ellos ríos por la alegría de amarnos.
Mis labios detienen tu aliento.
Susurrando, un secreto a voces: Aquél sentimiento más antiguo al amor.
Mi cabello juega en tus manos.
Creando, un pantano por doquier.
Mis senos rozan tu pecho.
Provocando, la furia de los Dioses al unirnos.
Hacemos de las sábanas y la habitación nuestros cómplices;
Y de la noche, las estrellas y el conejo de la luna nuestros testigos,
nuestros doctores, nuestros artistas, nuestros psiquiatras, nuestros magos.
Aprendices de éstos latidos, de ésto que no muere, que no tiene fin.
Esto que se vive en una habitación , entre sábanas; entre carne y barro,
entre dos cuerpos y un alma.
Haciendo, música con caricias en tu piel.
Mis muslos se deslizan sobre tu mundo.
Humedeciendo con suave brisa los caminos.
Mis ojos se detienen inertes y cansados en tus ojos.
Desbordando, de ellos ríos por la alegría de amarnos.
Mis labios detienen tu aliento.
Susurrando, un secreto a voces: Aquél sentimiento más antiguo al amor.
Mi cabello juega en tus manos.
Creando, un pantano por doquier.
Mis senos rozan tu pecho.
Provocando, la furia de los Dioses al unirnos.
Hacemos de las sábanas y la habitación nuestros cómplices;
Y de la noche, las estrellas y el conejo de la luna nuestros testigos,
nuestros doctores, nuestros artistas, nuestros psiquiatras, nuestros magos.
Aprendices de éstos latidos, de ésto que no muere, que no tiene fin.
Esto que se vive en una habitación , entre sábanas; entre carne y barro,
entre dos cuerpos y un alma.
Cinco letras
Cinco letras, un nombre exacto, puro, sin errores. Cinco letras profundas, letras simples, dulces, lejanas, ausentes.
Un nombre que comienza con "P" una -P- de Pelayo, -P- perfecto; una -P- de París, de Plutón; con una -P- de poeta, de poder.
Un nombre que tuvo pudor una noche, una mañana.
Tiene una "A" de Atlantis; una -A- de arte, alegría; una -A- de afinación, abominable; una -A- ausente.
Éste nombre arrastra un "te amo".
Su nombre continúa con una "U" de único, uniforme; una -U-de universal, de uno; una -U- de unión, unicolor; una -U- de útero.
Ese nombre contiene una "L" de luna; una -L- de libre, lleno; una -L- de lúcido, listo, de líder.
Cinco letras que atraen un latido lento y pausado.
Continúa éste nombre con una "O" de oso; una -O- de ósculo, de orgasmo; una -O- de osadía, de observación.
Una "O" redonda como las pupilas de tus ojos almendrados.
Cinco letras, un nombre exacto, puro, sin errores. Cinco letras profundas, letras simples, dulces, lejanas, ausentes.
Cinco letras que son el equivalente a mis "dos palabras".
Un nombre que comienza con "P" una -P- de Pelayo, -P- perfecto; una -P- de París, de Plutón; con una -P- de poeta, de poder.
Un nombre que tuvo pudor una noche, una mañana.
Tiene una "A" de Atlantis; una -A- de arte, alegría; una -A- de afinación, abominable; una -A- ausente.
Éste nombre arrastra un "te amo".
Su nombre continúa con una "U" de único, uniforme; una -U-de universal, de uno; una -U- de unión, unicolor; una -U- de útero.
Ese nombre contiene una "L" de luna; una -L- de libre, lleno; una -L- de lúcido, listo, de líder.
Cinco letras que atraen un latido lento y pausado.
Continúa éste nombre con una "O" de oso; una -O- de ósculo, de orgasmo; una -O- de osadía, de observación.
Una "O" redonda como las pupilas de tus ojos almendrados.
Cinco letras, un nombre exacto, puro, sin errores. Cinco letras profundas, letras simples, dulces, lejanas, ausentes.
Cinco letras que son el equivalente a mis "dos palabras".
jueves, 30 de septiembre de 2010
Oye tú...
Sólo puedo darte amor, pasión.
Sólo puedo darte el pensamiento, el tiempo.
Sólo puedo darte la ilusión, los sueños.
Sólo puedo darte profundos suspiros.
Yo no puedo darte besos, caricias.
Yo no puedo darte compañía, palabras.
Yo no puedo darte el olvido, la razón.
Yo no puedo, no darte el corazón.
Yo quisiera darte amor, felicidad.
Yo quisera darte calor, serenidad.
Yo quisera darte inspiración.
Yo quisiera sangrar con besos tus labios.
Y con caricias tu piel destrozar.
*Cinco Letras*
Sólo puedo darte el pensamiento, el tiempo.
Sólo puedo darte la ilusión, los sueños.
Sólo puedo darte profundos suspiros.
Yo no puedo darte besos, caricias.
Yo no puedo darte compañía, palabras.
Yo no puedo darte el olvido, la razón.
Yo no puedo, no darte el corazón.
Yo quisiera darte amor, felicidad.
Yo quisera darte calor, serenidad.
Yo quisera darte inspiración.
Yo quisiera sangrar con besos tus labios.
Y con caricias tu piel destrozar.
*Cinco Letras*
viernes, 3 de septiembre de 2010
Tarde de café
... Viendo como cada gota de lluvia resbala sobre el cristal, escucha a distancia las canciones que le recuerdan a él, inerte y ansiosa frente a la ventana sostiene en su débil y fría mano una taza de café.
Inhala profundo. El aroma a café se hace tan penetrante que, la piel desprende el amargo y fuerte olor, bebe aquél líquido negro, gira temerosa y lentamente la cabeza hacía un retrato que, meses atrás la habían hecho reir y llorar de la alegría de encontrarlo, pero que ahora sólo mantiene vivo el recuerdo de un amor.
Camina y abre la cajonera dónde guarda cigarrillos, elige uno entre todos ellos, lo enciende y, acerca sus labios secos a aquélla taza de café bebe un poco, respira profundo el aroma cerrando sus ojos tristes y húmedos, lo imagina a él.
Después de unos minutos, abre los ojos y regresa a su ventana, descansa el cuerpo sobre la vieja silla de madera quedando ausente del tiempo, del momento.
Con los ojos cerrados, el aroma a café, con un toque a tabaco y perfume, el sonido de las gotas de lluvia que caen sobre el cristal, el tic tac del reloj, el sonido agudo de la tetera, la música con la que bailaba sonando a lo lejos. La lluvia ha calmado. Ella se levanta y con fuerza abre la vieja ventana siente el roce de una ráfaga de viento frío acariciar su cara y su delicada silueta, inventa las caricias que antes le fueron entregadas, el sonido del viento murmulla palabras y promesas de amor que se escaparon con los años.
Eleva la mirada al cielo y en la luna vacío, tristeza y soledad, sin embargo aún mantiene la ternura y la pasión que provocan suspiros llenos de amor, con una pericia tan a fin a la noche con la luna. Él su luna, ella su noche. Y así continúa bebiendo aquél amargo café.
Inhala profundo. El aroma a café se hace tan penetrante que, la piel desprende el amargo y fuerte olor, bebe aquél líquido negro, gira temerosa y lentamente la cabeza hacía un retrato que, meses atrás la habían hecho reir y llorar de la alegría de encontrarlo, pero que ahora sólo mantiene vivo el recuerdo de un amor.
Camina y abre la cajonera dónde guarda cigarrillos, elige uno entre todos ellos, lo enciende y, acerca sus labios secos a aquélla taza de café bebe un poco, respira profundo el aroma cerrando sus ojos tristes y húmedos, lo imagina a él.
Después de unos minutos, abre los ojos y regresa a su ventana, descansa el cuerpo sobre la vieja silla de madera quedando ausente del tiempo, del momento.
Con los ojos cerrados, el aroma a café, con un toque a tabaco y perfume, el sonido de las gotas de lluvia que caen sobre el cristal, el tic tac del reloj, el sonido agudo de la tetera, la música con la que bailaba sonando a lo lejos. La lluvia ha calmado. Ella se levanta y con fuerza abre la vieja ventana siente el roce de una ráfaga de viento frío acariciar su cara y su delicada silueta, inventa las caricias que antes le fueron entregadas, el sonido del viento murmulla palabras y promesas de amor que se escaparon con los años.
Eleva la mirada al cielo y en la luna vacío, tristeza y soledad, sin embargo aún mantiene la ternura y la pasión que provocan suspiros llenos de amor, con una pericia tan a fin a la noche con la luna. Él su luna, ella su noche. Y así continúa bebiendo aquél amargo café.
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